La estilográfica 2.0

En la era de las nuevas tecnologías, un instrumento tan obsoleto como la pluma estilográfica escribe con trazo firme una nueva página de su historia. Lo anticuado puede llegar a ser bello y cotizado.


El agente de seguros neoyorquino Lewis Edson Waterman dio al traste un contrato importante por un borrón por culpa de su pluma estilográfica. Lo que iba a ser un día de éxito, acabó en un despido fulminante. Ante tal tropiezo, Waterman se sobrepuso y patento la Waterman ´s Ideal Fountain Pen, la primera estilográfica con flujo controlado de tinta sobre el papel. Desde tal hazaña, muchos han mejorado y modernizado esta técnica. Parker, Sheaffer, Montblac, Pelikan…. A diferencia de otros productos de lujo de carácter más personal, como los relojes, bolsos …etc, se prevé que la pluma estilográfica aumentará ventas durante este año llegando a rozar los 1.100 millones de dólares (928 millones de €).

China acapara la mayoría de estas ventas, ya que es el mayor consumidor de plumines. Esto se debe a la «cultura del regalo». Muchísimos consumidores chinos han cambiado sus relojes (de lujo) por plumas elegantes, de menor coste. ¿Porqué razón? Porque en China se lleva a cabo una política contra la corrupción entre los funcionarios, de manera que muchos ciudadanos han optado por consumir este artículo más «mundano» y no otros de alto standing y así, no llamar la atención.

La pregunta importante que nos hacemos a día de hoy es ¿cómo un producto tan anticuado ha conseguido desafiar con éxito el cambio tecnológico? El empuje de los nuevos dispositivos móviles, los ordenadores, las tablets o los bolígrafos de bajo coste, han obligado a este sector a redefinirse como un producto de lujo, de distinción y de «clase alta», más que como una herramienta de trabajo habitual. Por tanto, el tipo de cliente también se ha redefinido, distinguiéndose 3 tipos:

  • El que busca una pluma para uso diario para el trabajo.
  • El que decide rascarse el bolsillo para un regalo especial
  • El gran coleccionista

Las grandes marcas

Colarse entre los grandes en una ardua misión. Kynsey, una de las marcas más selectas del mercado español, elabora sus plumas estilográficas con la técnica japonesa maki-e. La marca no fabrica en España, aunque si que tiene su sede en nuestro país. En Japón, artesanos tradicionales trabajan con los mejores materiales durante meses y desde España coordinan los diseños que venden en Kynsey. Venden exclusividad. Van más allá de una venta cercana. Mientras la competencia sólo se enfoca en las unidades, la empresa se centra en hacer piezas únicas e inéditas.

En España han bajado las ventas un 50,5% desde el 2007. Alfonso Mur, coleccionista y organizador del Pen Show de Madrid afirma que existe un mercado no medido de plumas antiguas y de segunda mano que ha sido refugio de inversionistas en estos años.

A día de hoy, empresarios del sector en nuestro país son optimistas. La cultura española está sufriendo un cambio, con la llegada de los hipsters y los millenials, cada vez son más los jóvenes que se interesan por la caligrafía. El objetivo de los grandes fabricantes de la pluma estilográfica es atraer a este público a través de productos con colores más divertidos con ediciones más vintage.


Como final a este post, os dejo un video de las una de las plumas estilográficas más caras del mundo. Espero que os haya gustado el contenido de hoy y si es así, os animo a qué dejéis vuestras opiniones y comentarios 🙂

 

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